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October 31
Que son las brujas?
Las brujas cabalgan en sus escobas durante la noche y atraen a los inocentes niños hasta sus guaridas. Cuando ríen emiten un sonido pérfido, como si viniesen de un abismo. En la Edad Media, se consideraba que las brujas eran culpables de todo lo malo que ocurría. A menudo se las identificaba con las ancianas de las aldeas que en sus cabañas elaboraban todo tipo de brebajes a base de hierbas.
En los cuentos de hadas las brujas casi siempre tienen el papel de malas.
>>>Aquelarres<<<
Una vez al año, las brujas se congregaban en un lugar especial para practicar sus reuniones secretas. Según algunas leyendas urbanas alemanas las brujas se reunían en el Brocken, una montaña en la cordillera del Harz. Allí celebraban sus aquelarres secretos donde se maquinaban sus planes malvados para unirse al diablo, preparaban sus pócimas y cantaban y bailaban alrededor de la hoguera.
**Persecuciones**
Cuando la desgracia se extiende sobre la humanidad, ésta tiende a buscar culpables. Y esto ha venido ocurriendo durante siglos. Las grandes persecuciones de brujas tuvieron lugar en Europa en el siglo XVII. La Guerra de los treinta años devastó el territorio, y las epidemias y enfermedades aniquilaron a sus habitantes. Alguien debía ser culpable. Las viejas encorvadas que podían encontrarse en los límites de las aldeas eran seguramente la causa. Muchos aprovechaba la ocasión para justar cuentas y señalarlas como brujas.
^^Brujas ante el Juez^^
Para acusar a una mujer de brujería bastaba con que alguien la señalase como tal. Tonces iba a para a la "Torre"; allí se le quitaba la ropa por si llevaba algun objeto mágico. Se iniciaba el interrogatorio, si la bruja no confesaba se le mostraba los instrumentos de tortura. Primero se le aplicaban empulgueras, q era un instrumento para los dedos pulgares, luego era atada al potro de tortura, donde su cuerpo se estiraba hasta dislocar piernas y brazos. El tremendo dolor provocaba la confesión de muchas víctimas, q eran finalmente declaradas brujas. El castigo era la muerte en la hoguera. Eran atadas a un palo sobre un montón de leña, a que se prendía fuego. La bruja era quemada viva.
Quién o qué es el diablo? Se trata de un personaje q simboliza el mal. Está representado como un ser dotado de una extraña cola y cuernos en la cabeza. En el cristianismo el diablo está considerado como un ángel caído en desgracia por haberse rebelado contra Dios. Su hogar es el infierno. Hasta el día del Juicio final, se paseará por la TIerra para llevar a cabo sus fechorías.
>>>El N0mbre Del Diabl0<<<
Diablo, Demonio, Satanás, Belcebú, Lucifer: muchos nombres para ser un solo ser. El gran poeta alemán Goethe lo convirtió en Mefisto, un ser con forma humana.
**Demonios**
Tienen piernas humanas, aunque a menudo pueden volar, y nos observan con sus rostros horribles: son los demonios. Causan tormentas, terremotos, inundaciones, peste, cólera. A veces son benéficos, y también pueden llegar a curar. En el cristianismo se les considera ángeles caídos, puesto q todos ellos quisieron oponerse a Dios. Este encargó al arcángel San Miguel que los expulsara del reino de los cielos. Desde entonces vagan por el mundo para lanzar la desgracia sobre él.
^^Magia Negra y Magia Blanca^^
¡Abracadabra cuerno de cabra, hocus pocus fibidus! Si conoces la palabra mágica, podrás realizar fantásticos prodigios. La Magia significa que puedes llegar a conseguir algo con tu propia voluntad. Si no, puede sucederte como al aprendiz de brujo q quiso ejercitar sus poderes en ausencia d su maestro. La escoba y el cubo empezaron a traer agua d la fuente, pero no dejaban de traer más agua. Debía recordar la palabra mágica para detenerlos. Por suerte llegó el maestro..¡Escoba, a la esquina! y el hechizo se desvaneció.
HANSEL & GRETEL
Uno de los cuentos de hadas más conocidos es Hansel y Gretel también llamado La casita de chocolate. Fue escrito por los hermanos Grimm hace casi 200 años.
Una familia padecía un hambre terrible. El padre y la madrastra ya no sabían que hacer. Entonces abandonaron a sus hijos, Hansel y Gretel, en el bosque con algo de pan esperando que alguien los encontrase. Los niños llegaron pronto a una casita construida con maravilloso manjares. "¿Será la ratita, la que roe mi casita?, se oyó desde el interior, mientras ambos niños empezaban a mordisquear la casa. "Es el viento, es el viento, que sopla" respondieron.
Algo más tarde, la bruja ya los había atraído hacia el interior de la casa con falsas promesas. Entonces se dieron cuenta de que la dulce ancianita era una malvada bruja. Al pobre Hansel lo encerró para cebarlo lo bastante como para comérselo. Mientras, Gretel tenía que trabajar de criada. Un día, cuando tenía que calentar el horno, se hizo la tonta, de manera que la bruja se acercó para enseñarle como hacerlo. Gretel la empujó y la bruja cayó al horno y se quemó. Los niños encontraron muchas riquezas en la cabaña y volvieron ricos y felices a su casa.
La noche del 31, el mundo de los vivos y los muertos entran en contacto y las almas de los difuntos vuelven a visitar sus hogares. Y más si tenemos la suerte de que coincidan las brujas cerca, cuyas reuniones se producen esta noche y el 30 de Abril, y realicen sus aquelarres. Ésta fiesta no proviene de yankilandia sino que su origen se remonta a los celtas, quienes, para mantener a los espíritus contentos y conseguir alejarlos de sus unifamiliares, les dejaban comida y dulces, lo que ha derivado en el famoso “trato o truco”.
Halloween o Hallowe'en es una fiesta proveniente de la cultura céltica que se celebra principalmente en Estados Unidos en la noche del 31 de octubre. Los niños se disfrazan para la ocasión y pasean por las calles pidiendo dulces de puerta en puerta. Después de llamar a la puerta los niños pronuncian la frase "truco o trato" o "dulce o truco" (proveniente de la expresión inglesa trick or treat). Si los adultos les dan caramelos, dinero o cualquier otro tipo de recompensa, se interpreta que han aceptado el trato. Si por el contrario se niegan, los chicos les gastarán una pequeña broma, siendo la más común arrojar huevos o espuma de afeitar contra la puerta.
La palabra Halloween es una derivación de la expresión inglesa All Hallow's Eve (Víspera del Día de los Santos). Se celebraba en los países anglosajones, principalmente en Canadá, Estados Unidos, Irlanda y el Reino Unido. Pero actualmente se celebra en casi todos los países occidentales con mayor o menor presencia.
Sus orígenes se remontan a los celtas, y la fiesta fue exportada a los Estados Unidos por emigrantes sobre todo irlandeses en el siglo XIX, más o menos hacia 1846. La fuerza expansiva de la cultura de EE. UU. ha hecho que Halloween se haya popularizado también en otros países. El día de Halloween, en tiempos modernos se considera una fiesta estadounidense.
La historia del Halloween se remonta a hace más de 2.500 años, cuando el año celta terminaba al final del verano, precisamente el día 31 de octubre de nuestro calendario. El ganado era llevado de los prados a los establos para el invierno. Ese último día, se suponía que los espíritus podían salir de los cementerios y apoderarse de los cuerpos de los vivos para resucitar. Para evitarlo, los poblados celtas ensuciaban las casas y las "decoraban" con huesos, calaveras y demás cosas desagradables, de forma que los muertos pasaran de largo asustados. De ahí viene la tradición de decorar con motivos siniestros las casas en la actual víspera de todos los santos y también los disfraces.
El recorrido infantil en busca de golosinas probablemente enlace con la tradición neerlandesa de la Fiesta de San Martín.
 Calabaza típica de esta celebración.
Significado 
Halloween significa "All hallow's eve", palabra que proviene del inglés antiguo, y que significa "víspera de todos los santos", ya que se refiere a la noche del 31 de octubre, víspera de la Fiesta de Todos los Santos. Sin embargo, la antigua costumbre anglosajona le ha robado su estricto sentido religioso para celebrar en su lugar la noche del terror, de las brujas y los fantasmas. Halloween marca un triste retorno al antiguo paganismo, tendencia que se ha propagado también entre los pueblos hispanos.
El origen de la calabaza 
Realmente el origen de las calabazas fueron los nabos, que se vaciaban para introducir una brasa en su interior, e iluminar el camino a los espíritus que venían a la tierra esa noche y así encontraran el camino a casa de sus familiares y vecinos.
Origen de Halloween
El hecho de que esta fiesta haya llegado hasta nuestros días es, en cierta medida, gracias al enorme despliegue comercial y la publicidad engendrada en el cine comercial estadounidense. Es típica la imagen de niños norteamericanos correteando por las oscuras calles disfrazados de duendes, fantasmas y demonios, pidiendo dulces y golosinas a los habitantes de ese oscuro y tranquilo barrio de casas. Esta imagen en esos países no está muy alejada de la realidad y más o menos la fiesta discurre así siendo frecuente en los barrios residenciales de California.
Leyendas de Halloween
Se dice que la noche de Halloween, la puerta que separaba el mundo de los vivos del Más Allá se abría y los espíritus de los difuntos hacían una procesión en los pueblos en los que vivían. En esa noche los espíritus visitaban las casas de sus familiares, y para que los espíritus no les perturbasen los aldeanos debían poner una vela en la ventana de su casa por cada difunto que hubiese en la familia. Si había una vela en recuerdo de cada difunto los espíritus no molestaban a sus familiares, si no era así los espíritus les perturbaban por la noche y les hacían caer entre terribles pesadillas. A los homosexuales se les prohibía gozar de la festividad debido a que se creía que sus almas eran consumidas en el infierno.
Dulce O Truco 
Aunque ahora es un juego infantil que los niños practican encantados debido a los dulces y golosinas que reciben, originalmente el Truco o Trato era una leyenda popular de origen céltico según la cual no solo los espíritus de los difuntos eran libres de vagar por la Tierra la noche de Halloween, si no toda clase de entes procedentes de todos los reinos espirituales. Entre ellos había uno terriblemente malévolo que deambulaba por pueblos y aldeas, yendo de casa en casa pidiendo precisamente "truco o trato". La leyenda asegura que lo mejor era hacer trato, sin importar el coste que éste tuviera, pues de no pactar con este espíritu (que recibiría el nombre de Jack O'Lantern, con el que se conocen a las tradicionales calabazas de Halloween) él usaría sus poderes para hacer "truco", que consistiría en maldecir la casa y a sus habitantes, dándoles toda clase de infortunios y maldiciones como enfermar a la familia, matar al ganado con pestes o hasta quemar la propia vivienda. Como protección surgió la idea de crear en las calabazas formas horrendas, para así evitar encontrarse con dicho espectro (y con el tiempo, debido a la asociación mental entre el espíritu y las calabazas, el nombre de este sería dado a ellas, que es como son conocidas hoy día cuando llega esta fiesta).
Jack O'Lantern
El origen de las famosas calabazas talladas deviene de una leyenda de origen celta sobre Jack "El Tacaño" (Stingy Jack en el original inglés), un granjero que engañaba y mentía a vecinos y amigos. Esta conducta le granjeó toda clase de enemistades pero también una reputación de persona tan malvada que rivalizaría con el mismísimo Satanás.
El Diablo, a quien llegó el rumor de tan negra alma, acudió a comprobar si efectivamente era un rival de semejante calibre. Disfrazado como un hombre normal acudió al pueblo de éste y se puso a beber con él durante largas horas, revelando su identidad tras ver que en efecto era un auténtico malvado. Cuando Lucifer le dijo que venía a llevárselo para pagar por sus pecados, Jack le pidió una ronda más juntos como última voluntad. El Diablo se lo concedió pero al ir a pagar ninguno de los dos tenía dinero, así que Jack retó a Lucifer a convertirse en una moneda para pagar la ronda y demostrar sus poderes. Satanás lo hizo, pero en lugar de pagar con la moneda Jack la metió en su bolsillo, donde llevaba un crucifijo de plata. Incapaz de salir de allí el Diablo ordenó al granjero que le dejara libre, pero Jack no lo haría a menos que prometiera volver al infierno para no molestarle durante un año.
Transcurrido ese tiempo, el Diablo apareció de nuevo en casa de Jack para llevárselo al inframundo pero de nuevo Jack pidió un último deseo, en este caso que el Diablo cogiera una manzana situada en lo alto de un árbol para así tener su última comida antes de su tormento. Lucifer accedió, pero cuando estaba en el árbol Jack talló una cruz en su tronco para que no pudiera escapar. En esta ocasión Jack le pidió no ser molestado en diez años, además de otra condición: que nunca pudiera reclamar su alma para el inframundo. Satanás accedió y Jack se vio libre de su amenaza.
Su destino no fue mejor: tras morir , Jack se preparaba para ir al cielo pero fue detenido en las puertas de San Pedro, impidiéndosele el paso pues no podían aceptarle por su mala vida pasada, siendo enviado al Infierno. Para su desgracia allí tampoco podían aceptarlo debido al trato que había realizado con el Diablo, y éste le expulsó de su reino y le condenó a deambular por los caminos con un nabo hueco con un carbón ardiendo dentro como única luz que guiara su eterno vagar entre los reinos del bien y del mal. Con el paso del tiempo Jack el Tacaño fue conocido como Jack el de la Linterna o "Jack of the Lantern", nombre que se abrevió al definitivo "Jack O'Lantern".
LEYENDAS URBANAS:
LAS BRUJAS_ 
La leyenda de las brujas en la república dominicana es una herencia de Europa. Nuestras brujas son seres de la noche, mujeres de aspecto envejecido y tétrico, de alma perversa. Como en la vieja tradición, las brujas vuelan en escobas, aunq aquí prefieren convertirse en aves de buen tamaño y revolotear sobre las casas, emitiendo graznidos espantosos.

Aseguran, que las brujas se quitan la piel antes de volar, que la ponen en remojo en una tinaja, y que luego alzan el vuelo diciendo ¡Sin Dios ni Santa Maria! para acceder a las fuerzas mas oscuras. Cuenta la gente que cuando vuelan, emiten risas y cantos incomprensibles, cuando no resoplan al viento un claro fo-fo-fo, que utilizan también para ahuyentar a los que las descubren.
Dicen los campesinos que cuando las brujas no vuelan por las noches, descansan bajo las matas de plátano de los conucos. Las brujas succionan la sangre de los niños, y la extraen directamente del ombligo o del dedo gordo del pie, a través del pecíolo hueco de una hoja de higuereta Ricinus comunis, o del de una hoja de lechosa, Papaya carica.
Se cree que las brujas no atacan a los hijos de sus compadres, ni a los mellizos o gemelos. En todas las comunidades rurales hay historias de brujas que fueron descubiertas en pleno vuelo. El proceso de atrapar a una bruja se conoce como "tumbar a una bruja", y los "tumbadores" son personas con cierto poder, que conocen las oraciones y los rituales especiales para este fin. Dicen que cuando se atrapa a una bruja hay que esperar el amanecer, pues cuando sale el sol el encantamiento se rompe y se puede descubrir la identidad de la maligna mujer. Aseguran que cuando llueve y hace sol, en algún lugar escondido se esta casando una bruja...
SUERTE QUE NO ENCENDISTE LA LUZ
Hace unos dos años, en Granada capital, ocurrió un asesinato que llamó mucho la atención. Fue en un piso de estudiantes, donde vivían cuatro chicas. Una noche, dos de las chicas se fueron a sus respectivos pueblos ya que era viernes, para pasar el fin de semana. Las otras dos se quedaron en el piso. Una de ellas decidió irse a dormir al piso de una compañera de clase. Se fue dejando a la otra sola en la vivienda.
Por la noche, la que se había ido a dormir fuera se dio cuenta de que no tenía pijama y volvió al piso a recogerlo. Fue a su habitación y no encendió la luz para no “despertar” a su compañera. Cogió el pijama que estaba en el armario y se fue de nuevo.
A la mañana siguiente, cuando volvió, se dio cuenta de que la policía estaba en el piso y que los vecinos llenaban el pasillo. Se asustó mucho porque no sabía qué había pasado. Se dirigió a su habitación y vio que un “cuerpo” se encontraba en el suelo tapa-do con una sábana. ¡Era un cadáver! ¡Su amiga había muerto! ¿Cómo? Se puso muy nerviosa, un montón de preguntas se atropellaban en su mente y no encontraba ninguna respuesta.
La noche antes un ladrón había entrado en el piso y, estando la chica sola, la mató después de robarle el dinero que tenía. Cuando la chica protagonista fue al piso a recoger el pijama, el ladrón se encontraba en su habitación y ya había asesinado a su compañera. Dicho hombre dejó escrito en el espejo de la habitación, con pintalabios rojo: “SUERTE QUE NO ENCENDISTE LA LUZ”.
LA LLORONA
Cuenta la leyenda que en un lejano pueblo vivía una joven mujer junto con sus tres hijitos, todo iba muy bien, los niños eran muy felices y su madre los quería muchísimo. pero una noche lluviosa de invierno ocurrió algo terrible.
como os digo, aquella noche, llegó a casa el padre, quien los había abandonado tiempo atrás. sin él la familia era feliz y esa noche sus gritos y borracheras se volverían a notar en la casa, por no hablar de las brutales palizas que tanto los niños como la madre sufrirían. la mujer siempre había rezado para que no regresara nunca más, pero el destino quiso otra cosa.
con su odio, el hombre botó de un puñete la puerta y entró gritando que todos fueran a recibirlo, los niños, espantados, se escondieron y la madre, por amor a sus hijos, se enfrentó cara a cara con su marido. la mujer sufrió un golpe que la dejó sin sentido durante varias horas. cuando despertó, buscó a sus hijos por todos los rincones de la casa pero ni los niños ni su marido se hallaban por ninguna parte, desesperada, corrió bajo la tormenta llorando y gritando sus nombres, pasaron días, meses, años, muchos años...
hasta que una noche murió de tristeza, nadie supo nada de los niños, nadie los vio nunca más, no aparecieron sus cuerpos o alguna señal del hombre que se los llevó. desde entonces se dice que su espíritu no descansa en paz y todas las noches se le oye llorar y lamentar con tristeza por los alrededores de un estero. las mujeres corren tras sus hijos para esconderlos, ya que cuentan que se los puede llevar la llorona, para volver a ser feliz.
FELIZ HALLOWEEN PARA T0D@S
October 12
La catedral de Santa María de Toledo, llamada también Catedral Primada de Toledo, es un edificio considerado como la magnum opus del estilo gótico en España. Su construcción comenzó en 1226 bajo el reinado de Fernando III el Santo y las últimas aportaciones góticas se dieron en el siglo XV cuando en 1493 se cerraron las bóvedas de los pies de la nave central, en tiempos de los Reyes Católicos. Está construida con piedra blanca de Olihuelas. Se la conoce popularmente como Dives Toletana

El edificio de la catedral tal y como hoy se contempla es obra del siglo XIII, época del arzobispo de Toledo Rodrigo Ximénez de Rada y del rey Fernando III el Santo, que por entonces era muy joven. La ceremonia oficial de la puesta de la primera piedra se retrasó con respecto al comienzo de las obras, en espera de que el rey pudiera hacer acto de presencia (1227). Ximénez de Rada había sido elegido arzobispo de Toledo en 1209 y desde el principio de su mandato defendió ante el Papa la primacía de la sede toledana. En su mente estaba la construcción de una gran catedral digna de esta ciudad que él gobernaba. La mezquita-catedral disponía de un amplio espacio, pero era de poca altura y le faltaba la esbeltez de otros templos de similar importancia. Ximénez de Rada fue el entusiasta promotor de la nueva catedral que se edificaría al gusto de la época, en estilo gótico. Tan entusiasta fue con el proyecto y tanto se involucró en él, que se llegó a decir que fue el autor-arquitecto de las trazas de la nueva catedral; afirmación totalmente fuera de lugar según los historiadores y arquitectos.
Interior de la Catedral de Toledo
La estructura del edificio tiene gran influencia del mejor gótico francés del siglo XIII pero adaptado al gusto español. Mide 120 m de longitud por 59 m de ancho. Consta de 5 naves más crucero y doble girola. Las naves externas presentan una anomalía extraña al ser algo más anchas que las otras dos. La parte más antigua del templo es la cabecera que mantiene en su arquitectura los triforios originales que se extendían a lo largo de las naves y fueron suprimidos en una de tantas reformas y evoluciones que sufrió la catedral. Todavía en época del gótico, estos triforios fueron sustituidos por los grandes ventanales-vidrieras. Los que se conservan de la cabecera son de influencia mudéjar. El más bajo está compuesto de arquillos lobulados que descansan en columnas pareadas y el alto presenta unos arcos entrecruzados típicos del mudéjar. En la cabecera se encuentra la doble girola que es doble como corresponde a una planta de 5 naves. Esta doble girola es de proporciones grandiosas y está enriquecida por elementos arquitectónicos y por un original abovedamiento. Los tramos de las capillas se solucionaron con plantas alternativas de rectángulos y triángulos, lo que hizo que cada capilla fuera de distinto tamaño, más grandes las rectangulares y más pequeñas las triangulares. Esta manera de distribuir la cabecera puede verse en las catedrales francesas de Notre Dame en París, Bourges y Le Mans, siendo esta última la más parecida aunque las tres son más esbeltas en conjunto que la española. Las distintas reformas que se hicieron a través del tiempo alteraron la disposición de algunas de las capillas; en algún caso se reconstruyó una sola capilla en un espacio de tres. Las bóvedas de las naves son cuatripartitas excepto en el crucero y capilla mayor en que se refuerzan con terceletes.
Durante siglos se tuvo la total seguridad de que el primer maestro arquitecto de la catedral de Toledo fue Petrus Petri (Pedro Pérez). Tal certeza se basaba en el único testimonio existente sobre la autoría, testimonio grabado sobre una lápida, bien a la vista donde se puede ver esta leyenda escrita en un latín no muy culto:
«Petrus Petri, fallecido en 1291, maestro de la iglesia de Santa María de Toledo, cuya fama cundió por sus buenos ejemplos y costumbres, el cual construyó este templo y aquí descansa, pues quien tan admirable edificio hizo, no sentirá la cólera de Dios»
En otro documento donde se da la lista de rentas percibidas por la catedral en 1234 figura de nuevo el nombre de «Maestro Martín de la obra», de quien se dice ser además inquilino de una casa perteneciente a la catedral. A estos argumentos hay que añadir que la fecha del comienzo de la construcción cuadraba mal con la edad de Petrus Petri que por aquellos años debía ser demasiado joven para ser arquitecto.
Los estudios realizados después de este hallazgo indican que el maestro Martín sería el autor de las capillas de las girolas y que al desaparecer por muerte o por ausencia tomó el peso de la dirección de las obras el maestro Petrus que terminó las girolas y construyó los triforios al estilo toledano. A finales del siglo XIII estaba concluida la cabecera y dos tramos de las naves del lado sur.
El siguiente maestro de quien se tiene noticia fue Alvar Martínez (otras veces González), que fue aparejador de las canteras de Olihuelas . Es el autor de la fachada de poniente que se comenzó a construir en 1418. Las reformas hechas en 1787 hacen que esta fachada no se pueda contemplar como era realmente en su origen. También fue el autor de la única torre de la catedral, en tiempos del arzobispo Juan Martínez de Contreras, cuyos escudos figuran en el friso que corona el primer cuerpo. La coronación de la torre fue hecha por otro gran maestro: Hannequin de Bruselas, que plasmó las armas del siguiente arzobispo Juan de Cerezuela. Con Hannequin llegó un grupo de maestros ilustres: Egas Cueman, Enrique Egas, Juan Guas, que trabajaron en portadas, capillas y obras suntuarias dando fin con su labor a la obra gótica. Las bóvedas de los pies de la nave central se cerraron en 1493, bajo la dirección de Juan Guas y Enrique Egas, con el mecenazgo y supervisión del cardenal Pedro González de Mendoza.
Durante los siglos XVI, XVII y XVIII se van sucediendo distintas obras en la catedral, de acuerdo con los nuevos estilos, obras arquitectónicas (puertas, capillas, altares) y obras suntuosas de escultura y pintura. El siglo XVI es el siglo de oro para Toledo que es llamada la Ciudad Imperial. Los mejores y más activos mecenas viven durante este siglo. Son los arzobispos-gobernadores, que en ausencia de los reyes cuidan de la ciudad y su magnificencia. En 1493, a final del siglo XV, Cardenal Mendoza supervisó las obras de cerramiento de las últimas bóvedas de la catedral y expresó en su testamento su deseo de ser enterrado en el presbiterio. En la primera década del siglo XVI se construyó el cenotafio en estilo renacentista; esta excelente obra se atribuye a Domenico Fancelli.
Después ocupó la plaza el cardenal Cisneros; bajo su influencia y patrocinio se hicieron importantes obras. Con el arzobispo Juan Tavera el renacimiento toledano se encuentra en su gran esplendor. Bajo su gobierno se construyó el magnífico coro de Alonso Berruguete y Vigarny, las fachadas interiores del crucero, la capilla de San Juan o del Tesoro y otras portadas y adornos. Con Juan Martínez Siliceo la catedral se vio adornada con la espléndida reja de la capilla mayor, obra de Francisco de Villalpando.
El cardenal Gaspar de Quiroga fue el responsable del complejo arquitectónico de la capilla del Sagrario, Relicario, Sacristía y patio y casa del tesorero. Las trazas y planos fueron del maestro mayor Nicolás de Vergara el Mozo. Para construir este complejo se destruyó el Hospital del Rey que se volvió a levantar frontero y cuyas obras se llevaron a cabo con el gran cardenal Bernardo de Sandoval y Rojas y con el arquitecto Nicolás de Vergara, entrado ya el siglo XVII.
Fachada principal y grandes puertas
Da la cara a una plaza irregular donde se encuentra el Ayuntamiento y el Palacio Arzobispal. A la izquierda del espectador se encuentra la torre campanario y a la derecha el cuerpo saliente de la capilla mozárabe que ocupa el lugar donde se iba a levantar la segunda torre.
A la izquierda de la fachada principal se eleva la única torre de la catedral. La cúpula que se ve a la derecha pertenece a la capilla mozárabe mandada edificar por el cardenal Cisneros. La torre tiene dos cuerpos: el inferior, de planta cuadrada, fue diseñado por Alvar Martínez; el superior, octogonal, corresponde a Hannequin de Bruselas. Está rematada por una flecha.
La fachada principal tiene tres portadas, denominadas, Puerta del Perdón (en el centro), Puerta del Juicio Final (a la derecha), y Puerta del Infierno (a la izquierda). La puerta del Perdón es del siglo XV: se comenzó, en 1418. Se llama así porque hubo un tiempo en que se concedían indulgencias a los penitentes que entraban por ella. En la actualidad está siempre cerrada y se abre en las grandes ocasiones y cuando el nuevo arzobispo toma posesión de la catedral primada. Tiene un gran arco con seis arquivoltas góticas. Sigue la iconografía clásica del gótico, con la figura del Salvador en el mainel y un apostolado en las jambas, y en el tímpano aparece la Virgen imponiendo la casulla a San Ildefonso, tema muy especial de esta catedral que se repetirá en el interior en capillas y pinturas. Las hojas de la puerta miden más de 5 m de altura y están chapadas en bronce y muy trabajadas; son del siglo XIV. La del Juicio Final es la más antigua, y representa, como su nombre indica, un Juicio Final.
La puerta del Infierno, no presenta motivos iconográficos reseñables, sino solo decoración de tipo vegetal. La fachada fue modificada en 1787 por el arquitecto Eugenio Durango bajo el mandato del cardenal Lorenzana. El escultor fue Mariano Salvatierra. Las obras fueron necesarias por deterioro de la piedra que no era de muy buena calidad.
Puerta del Reloj:_Es la más antigua de comienzos del siglo XIV y se encuentra en la fachada del lado norte. Recibe además los siguientes nombres:
- de la Feria porque daba salida a la calle donde antaño se celebraba la feria.
- de la Chapinería por ser frontera a la calle que lleva ese nombre, lugar donde se fabricaban y vendían los chapines.
- de las Ollas, porque en su decoración pueden verse algunos de estos utensilios.
- de los Reyes, aludiendo a la iconografía de su escultura.
- del Niño Perdido, también por la iconografía.
Puerta del reloj
El tímpano está dividido en cuatro fajas horizontales, en las que se muestran escenas de la vida de Cristo: la Anunciación, la Natividad, la Adoración de los Reyes Magos, la Degollación de los Inocentes, la Huida a Egipto, la Circuncisión, la Presentación de Jesús en el Templo, el Bautismo y las Bodas de Caná. En la parte superior del tímpano se representa el Tránsito de la Virgen. El parteluz está decorado con la imagen de la Virgen y el Niño. En las jambas hay imágenes de reyes y santas, obra del escultor Juan Alemán. Por encima de esta portada se aprecia la obra posterior de Durango. Es obra de consolidación por el mal estado en que se encontraba la piedra. El intercolumnio central está ocupado por la esfera del reloj que da nombre a esta puerta. La puerta y su entorno forman un espacio muy agradable con un pequeño compás cerrado por una reja gótica, obra de Juan Francés, con barrotes muy simples, un pequeño friso de separación en el centro, labrado, y una crestería muy sencilla y armoniosa.
Puerta de los Leones:_Del siglo XV y XVI. Es la más moderna de las grandes puertas. Se llama así por los leones que coronan las columnas de la reja que cierra el pequeño compás. Tiene además otros dos nombres:
- Puerta Nueva, al ser la última que se construyó.
- Puerta de la Alegría, en alusión a la celebración de la Asunción de la Virgen que está representada en el testero del fondo, tras las arquivoltas.
Se construyó entre los años 1460-1466, con trazas de Hannequin de Bruselas y Egas Cueman en colaboración con los escultores flamencos Pedro y Juan Guas y Juan Alemán, autor del Apostolado. Estos artistas estaban al frente de un gran taller que contaba con prestigiosos canteros y entalladores.
La estatuaria de la puerta es uno de los mejores conjuntos hispano-flamencos del siglo XV, sobre todo la Virgen del parteluz y las estatuas de las jambas. Los querubines y ángeles músicos que acompañan la subida de María a los cielos son obras de arte ejecutadas con gran delicadeza. La fachada fue alterada por Durango y Salvatierra, igual que en las otras puertas, para consolidar el edificio. Los batientes de bronce de las puertas son una obra maestra de Francisco de Villalpando, que hizo una gran labor en los 35 tableros o planchas. Están ocultas a la vista, protegidas con paneles de madera. Por encima puede verse el gran rosetón de vidrieras policromadas.
En la parte baja está la puerta dividida por parteluz. Sobre la puerta se ve el tímpano esculpido con temas de la genealogía de la Virgen cuyos autores fueron los mismos que trabajaron en el exterior de esta puerta. Por encima del tímpano puede verse la obra plateresca en cuyo centro hay un gran medallón de la Coronación de la Virgen. A ambos lados se ven las estatuas de David y Salomón, atribuidas a Esteban Jamete.
Torre:_En origen, el proyecto fue levantar dos torres, una a cada lado de la fachada occidental, pero sólo llegó a elevarse una, la de la esquina noroeste, mientras que de la opuesta sólo se levantaron los cimientos, siendo éste el lugar donde más tarde se construiría la capilla mozárabe.
Torre de la Catedral de Toledo
La torre fue trazada y construida por Alvar Martínez; es gótica, con alguna influencia mudéjar. Tras una elevada base de planta cuadrada se superponen cuatro cuerpos siendo el quinto de menor altura. Hasta este cuerpo es la obra del maestro Martínez. Entre el primer cuerpo y el segundo se desarrolla un friso de mármol negro donde se ven realzados en mármol blanco los escudos del arzobispo Juan Martínez de Contreras, cuyo mandato fue desde 1422 hasta 1438. En esa fecha de 1422 debió terminarse la obra de Martínez que no dejó trazas ni dibujos para continuar la coronación. El remate de la torre con el cuerpo octogonal fue obra del arquitecto Hanequin de Bruselas que llegó para trabajar en esta catedral junto con un grupo de grandes figuras: Egas Cueman, Enrique Egas y Juan Guas entre otros. El cuerpo octogonal está acompañado de pináculos y arbotantes y se remata con una flecha que soporta tres coronas imitando una tiara
Interior de la catedral
La capilla mayor de la catedral acumula una gran riqueza en obras de arte, empezando por la propia arquitectura del recinto. En su origen estaba separada en dos partes con dos bóvedas independientes. La bóveda poligonal pertenecía a la capilla de los Reyes Viejos que quedaba algo separada. Con esta división, el presbiterio resultaba algo estrecho y no muy propio de semejante catedral. El cardenal Cisneros tuvo muy claro reconstruir esta parte de la catedral, consiguió el consentimiento para demoler la dicha capilla de los Reyes Viejos, hacer el presbiterio más amplio y dar espacio suficiente para el gran retablo gótico que él mismo había encargado.
También en su origen, la capilla estaba cerrada lateralmente por dos magníficas "rejas" de piedra, que eran como enormes cancelas. La parte correspondiente al Evangelio fue destruida al hacer el mausoleo del cardenal Mendoza. Algunos críticos de arte aseguran que esta reja pétrea es de lo más bello de la catedral. Es posible que se terminara de hacer en tiempos del arzobispo Pedro de Luna cuyas armas y blasones policromados de Castilla y León figuran en esta obra. Está copiosamente decorada de estatuaria y rematada por un coro de ángeles que parecen ir volando. En armonía con esta obra de piedra calada se construyeron los dos pilares que dan paso al interior de la capilla. En el pilar de la izquierda puede verse la estatua del famoso pastor que dio información en la Batalla de Las Navas de Tolosa; el pilar contrario se llama del Alfaquí por la estatua de este personaje Abu Walid quien llevó al rey Alfonso VI un mensaje de tolerancia .
Todo el presbiterio está labrado y cincelado con figuras mitológicas. En la parte poligonal a uno y otro lado se encuentran los sepulcros bien decorados y con estatuas yacentes de Alfonso VII y doña Berenguela, Sancho III de Castilla el Deseado y Sancho IV el Bravo.
Retablo:_Es un retablo gótico florido, una de las últimas manifestaciones de este arte que desaparecía para dar paso al Renacimiento. Fue encargado por el cardenal Cisneros; la obra se inició en 1497 y terminó en 1504.
Retablo de la Catedral
Consta de sotobanco y predela; cinco calles, la del centro más ancha, y cinco pisos cuya línea de separación no es horizontal sino escalonada. Los temas de la calle central de abajo a arriba son: Figura sedente de la Virgen con el Niño chapada en plata. Sobre ella está el sagrario, una custodia gótica tallada en madera. Encima el tema de la Natividad y más arriba la Ascensión. Culmina con un monumental Calvario. En las otras calles se distribuyen los temas de la vida y pasión de Jesús.
El sepulcro del Cardenal Mendoza se ubicó en la Catedral como él mismo había manifestado en 1493, si bien el Cabildo se opuso en un primer momento. Sin embargo, al final hubo de cambiarse la estructura del coro y mover enterramientos reales para acomodar el sepulcro según dictamen final del Cabildo, reforzado por la intervención personal en favor del Cardenal de los Reyes Católicos y el inestimable hacer de los que Isabel la Católica llamaba los tres bellos pecados del cardenal (sus hijos). Fue el primer sepulcro castellano renacentista. Consiste en una estructura de arco abierto, central, y dos más pequeños, labrado en dos frentes y en el que se puede ver el enterramiento tanto desde dentro como desde fuera, siguiendo un modelo de arco triunfal tipo romano. La autoría de la obra no está clara, atribuyéndose al florentino Jacopo d'Antonio Sansovino.
La Capilla Mozárabe está ubicada en el ángulo suroeste del templo, alojada en el interior del arranque de una torre que nunca se construyó. El nombre original de la misma, dado por el Cardenal Cisneros, fue Capilla del Corpus Christi en el año 1500 y su destino desde los inicios era el mantenimiento del rito hispano-mozárabe. Se han dado numerosas explicaciones a la voluntad de Cisneros de que se recuperase una tradición en decadencia ya en aquellos momentos. Al terminarse, la capilla mozárabe quedó como una planta cuadrada bajo una cúpula octogonal, posiblemente con un artesonado de estilo mozárabe que se perdió en el tiempo. La actual cúpula es del siglo XVII, obra del hijo de El Greco, Jorge Manuel Theotocópuli que la diseñó con ocho paños más linterna.
La reja gótica que da paso al interior es de Juan Francés (1524). La bóveda de la capilla es extraordinariamente bella.
Cúpula de la capilla mozárabe de la Catedral de Toledo.
 Capilla interior de la Catedral.
La custodia:_El objeto más importante que se guarda en la capilla del Tesoro es la gran custodia de Enrique de Arfe (encargo del cardenal Cisneros) que elaboró entre 1517 y 1524. Es de traza gótica arcaizante y de una gran belleza arquitectónica. En un principio se labró en plata pero a finales del siglo XVI el arzobispo Quiroga mandó que se dorase, para hacer juego con la custodia del altar mayor, que es de madera dorada.
El Cardenal Cisneros deseaba una custodia de mayor presencia e importancia que la de Isabel la Católica para que luciera en la procesión del Corpus Christi de Toledo, la más importante que se celebraba en Castilla. La custodia tardó siete años en elaborarse y su coste superó los quince millones de maravedíes, de los que Arce recibió, además de los 2.700 reales estipulados, un aguinaldo de 2.500 maravedíes que el cabildo catedralicio le entregó en la Navidad de 1523 impresionado por su trabajo. Tiene planta hexagonal. Se va elevando en columnillas que están primorosamente ejecutadas, con adornos en pedrería y variadas figuritas de ángeles, santos, florones, campanitas y espigas. El conjunto se cierra en el último cuerpo donde está colocada una cruz del siglo XVI. La peana sobre la que se sustenta es barroca del siglo XVIII.
En Toledo se tiene por costumbre desde el año 1595 sacar esta custodia en la procesión del Corpus Christi, sobre una carroza fabricada para este fin con una nivelación muy ajustada que se acciona mecánicamente. En la procesión van por delante de la custodia las autoridades políticas y eclesiásticas y detrás los cadetes de la Academia de Infantería.
Custodia
Datos curiosos: La custodia está armada con la ayuda de 12.500 tornillos que la sujetan, 5.600 piezas diversas y 260 figurillas. Se emplearon 183 kg de plata más 18 de oro. Entre las inscripciones grabadas en la misma, se puede leer:
«Don Francisco Jiménez [Cardenal Cisneros], Cardenal Arzobispo de Toledo, Gobernador de España y conquistador de África, mandó hacer esta custodia del Santísimo Cuerpo de Cristo, la cual se concluyó en sede vacante, siendo Obrero Diego López de Ayala. Año del Señor 1524.»
El Claustro:_Las obras del claustro se iniciaron el 14 de agosto de 1389, con la colocación de la primera piedra, y terminaron en 1425. En ellas trabajaron los maestros Rodrigo Alfonso y Alvar Martínez en una construcción de cuatro crujías con bóvedas cuatripartitas. La construcción del claustro no estuvo exenta de historia y leyenda. Dado el relieve de la zona, se construyó metro y medio por encima del nivel de la planta de la catedral y de modo que pudiera soportar dos alturas, lo que ocurrió con la llegada del cardenal Cisneros. Tenorio no escatimó esfuerzos en conseguir que la grandeza y majestuosidad del claustro fuera merecedor del gótico catedralicio.
Claustro alto de la Catedral de Toledo.
La Catedral de Notre-Dame de París (Cathédrale Notre-Dame) es una de las catedrales francesas más antiguas de estilo gótico, se empezó a construir en el 1163 y se terminó en 1345. Dedicada a María, Madre de Jesucristo , se sitúa en la pequeña Isla de la Cité en París, Francia, la cual está rodeada de las aguas del río Sena.
La catedral surge íntimamente ligada a la idea del esplendor gótico, a un nuevo enfoque de la catedral como edificio de contacto y ascenso espiritual. La arquitectura gótica es un instrumento poderoso en el seno de una sociedad que ve, en el inicio del siglo XI, transformarse la vida urbana a un ritmo acelerado. La ciudad resurge con una extrema importancia en el campo político, en el campo económico, ascendiendo también, por su lado, la burguesía adinerada y la influencia del clero urbano. El resultado de esto es una sustitución también de las necesidades de construcción religiosa fuera de las ciudades, en las comunidades monárquicas rurales, por el nuevo símbolo de la prosperidad citadina, la catedral gótica. Y como repuesta a la búsqueda de una nueva dignidad creciente en el seno de Francia, surge la Catedral de Nôtre-Dame de París.
Destaca particularmente su magnífico órgano Cavaille-Coll, siendo la plaza de organista titular de Notre-Dame uno de los más altos honores a los que puede aspirar un organista. Esta plaza fue ocupada por el genial organista y compositor francés Louis Vierne entre los años 1900 y 1937, época que se recuerda como la del mayor esplendor de la Catedral como centro artístico y musical.
La construcción se inicia en 1163 reflejando algunos trazos de la abadía de Saint Denis, subsistiendo aún dudas en cuanto a la identidad de quien habría "colocado" la primera piedra, el Obispo Maurice de Sully o el Papa Alejandro III. A lo largo del proceso (duró hasta mediados del siglo XIV) fueron varios los arquitectos que participaron en el proyecto, esclareciendo este factor las diferencias estilísticas presentes en el edificio.
En 1182 el coro ya prestaba servicios religiosos y, durante la transición entre los siglos, está la nave terminada. Al inicio del siglo XIII arrancan las obras de la fachada oeste con sus dos torres, extendiéndose a mediados del mismo siglo. Los brazos del transepto (de orientación norte-sur) son trabajados de 1250 a 1267 con supervisión de Jean de Chelles y Pierre de Montreuil. Simultáneamente se levantan otras catedrales a su alrededor en un estilo más avanzado dentro del gótico; la Catedral de Chartres, la Catedral de Reims y la Catedral de Amiens.
La catedral fue restaurada por Eugène Viollet-le-Duc y Jean-Baptiste-Antoine Lassus (1846), aunque Lassus muere y Viollet toma el mando. Entre las modificaciones que se hicieron están: la inserción de gabletes en las ventanas, el rosetón sur es inventado por él, cambia la piedra de los arbotantes por piedra nueva, reconstruye todas las capillas interiores y altares, en la fachada, coloca estatuas nuevas en la Galería de los Reyes y como faltan algunas cabezas en estatuas las copia de catedrales cercanas. La catedral fue, a finales del siglo XVII, durante el reinado de Luis XIV, escenario de alteraciones sustanciales, en la que túmulos y vidrieras fueron destruidas para sustituir por elementos más al gusto del estilo artístico de la época, el Barroco. Así, entre 1630 y 1707, el gremio de orfebres de París encargó un cuadro al año, a artistas como Laurent de La Hyre y Sébastien Bourdon. Se reunieron 77 pinturas de gran formato, que luego se dispersaron. En fecha más reciente, regresó al templo una docena de dichas obras. En 1793, durante la Revolución francesa y bajo el culto a la razón, más elementos de la catedral fueron destruidos y muchos de sus tesoros robados.
Con el florecer de la época romántica, la catedral se ve con otros ojos y la filosofía se vuelca hacia el pasado, enalteciendo y mistificando en una aura poética y etérea la historia de otras épocas y su expresión artística. Bajo esta nueva luz del pensamiento se inicia un programa de restauración de la catedral en 1844, liderado por los arquitectos Eugène Viollet-le-Duc y Jean-Baptiste-Antoine Lassus, que se extendió por veintitrés años.
Interior de la catedral
En 1965, como consecuencia de excavaciones para la construcción de un parking subterráneo en la plaza de la catedral, fueron descubiertas catacumbas que revelaron ruinas romanas, de la catedral merovingia del siglo VI y de habitaciones medievales. Ya más próximo a la actualidad, en 1991, fue iniciado otro proyecto de restauración y mantenimiento de la catedral que, aunque fue previsto para que durase diez años, se prolonga hasta la actualidad.
La planta está demarcada por la formación en cruz romana orientada a Occidente, de eje longitudinal acentuado, y no es perceptible desde el exterior. La cruz está “incrustada” en el edificio, envuelta por un doble deambulatorio, que circula por el coro en la cabecera (al este) y se prolonga paralelamente a la nave, dando lugar, a cuatro naves laterales.
Momentos importantes en la catedral
1431 - Coronación de Enrique VI de Inglaterra durante la Guerra de los Cien Años.
1804 - Coronación, el 2 de diciembre de Napoleón Bonaparte, emperador de Francia y su mujer Josefina de Beauharnais, emperatriz, en presencia del Papa Pío VII.
1900 - El organista y compositor francés Louis Vierne gana la plaza de organista titular tras una dura competición contra los 500 mejores organistas de su época.
1909 - Beatificación de Juana de Arco.
1937 - Fallece Louis Vierne durante la interpretación de su recital de órgano número 1750.
1980 - El Papa Juan Pablo II celebra misa en la plaza Parvis.

La fachada occidental:_ Ésta es la fachada principal y no sólo la de mayor impacto y monumentalidad, también la de mayor popularidad. Se puede establecer una afinidad en la composición y trazos generales con la fachada de la abadía de Saint-Denis, una derivación de la fachada del románico normando.

La fachada presenta un conjunto proporcional, una orden de trazado coherente, de construcción racional, reduciendo sus elementos a lo esencial, no siendo, tal vez por eso, influenciada por otros arquitectos contemporáneos del gótico. Aquí se optó por una pared “plástica” que interconecta todos sus elementos y pasa a integrar también la escultura en lugares predefinidos, evitando que crezca espontánea y aleatoriamente como ocurría en el románico.
La fachada presenta tres niveles horizontales y está dividida en tres zonas verticales por los contrafuertes ligeramente prominentes que unen en verticalidad los dos pisos inferiores y refuerzan los picos de las dos torres. Las torres tienen 69 metros de altura. La torre sur contiene la famosa campana Emmanuel. Puede visitarse, pasando por la galería de las quimeras.
Portal Oficial: http://www.notredamedeparis.fr/index.php
La Catedral de Nuestra Señora de Chartres (Cathédrale Notre-Dame de Chartres), es una iglesia catedralicia de culto católico romano bajo la advocación de Nuestra Señora, la Virgen María en la ciudad de Chartres, en el departamento de Eure y Loir, en Francia, al noroeste de país, a unos 80 km de la capital estatal, París.
Esta catedral marcó un hito en el desarrollo del gótico e inició una fase de plenitud en el dominio de la técnica y el estilo gótico, estableciendo un equilibrio entre ambos. Es sumamente influyente en muchas construcciones posteriores que se basaron en su estilo y sus numerosas innovaciones, como las catedrales de Reims y Amiens a las que sirvió de modelo directo. La figura más importante en la historia de esta diócesis fue el obispo Fulberto de Chartres, teólogo escolástico reconocido en toda Europa.
En 1979 fue declarada, por la UNESCO, "Patrimonio cultural de la Humanidad".
Vista de la fachada de la catedral
Existen indicios de que en el lugar que hoy ocupa la catedral existía un altar dedicado a la Diosa Madre de la mitología druídica. De cualquier manera la ciudad de Chartres ya era un centro de culto mariano y peregrinaje desde tiempo atrás debido a la presencia en su catredral de la llamada Sancta Camisia, una reliquia traída desde tierra santa y cedida a la catedral por Carlos el Calvo en 876 y que supuestamente es la túnica de la Virgen María. Por este motivo gozaba de un próspero comercio centrado en las ferias que se celebraban en las cuatro grandes festividades marianas del año: la Purificación, la Anunciación, la Asunción y la Navidad.
La primera iglesia de que se tiene constancia se construyó alrededor del año 350. Esta desapareció en un incendio hacia 740 o 750 durante el saqueo de los visigodos de Hunaldo, duque de Aquitania. Una segunda catedral es destruida por los piratas normandos el 12 de Junio de 858, el obispo Gisleberto reconstruyó y amplió esta iglesia. De esta queda una capilla que forma parte de la actual cripta. En esta época es cuando la catedral recibe la reliquia de la túnica de la virgen, que aumentó la importancia del lugar. El 5 de Agosto de 962 la iglesia de Gisleberto vuelve a ser destruida durante la guerra que enfrentó a Ricardo I, duque de Normandía con Teobaldo I de Blois, conde de Chartres. Se reconstruye parcialmente. En 1020 otro incendio destruye la catedral, tras lo cual el obispo Fulberto de Chartres inicia la construcción de la cripta de una nueva catedral románica. Esta catedral fue construida rápidamente debido a una explosión de fervor religioso que motivó a cientos de penitentes a contribuir en la construcción acarreando expontáneamente provisiones y materiales de construcción hasta las obras. Fulberto muere en Abril de 1029, le sucede Geoffroy de Lèves quien consagra la catedral dos años más tarde y en 1037 se concluyen las obras.
En 1194 un grán incendio devastó grán parte de la ciudad de Chartres, incluida casi la totalidad de la antigua catedral románica. El edificio que construyó el obispo Fulberto era una grán catedral en estilo románico que contaba con una enorme cripta que albergaba la famosa reliquia. Pese a haber sobrevivido a un incendio en 1134 el fuego de la noche del 10 de Junio de 1194, causado por un rayo, sólo dejó en pie las torres occidentales y la fachada entre estas y la cripta. La reconstrucción fue generosamente financiada tanto por los Capetos, dinastía tradicionalmente vinculada a Chartres, como por el cabildo y los gremios locales.
Rápidamente se acometieron las obras de reconstrucción y hacia 1220 el cuerpo principal estaba concluído, en un plazo de sólo unos 26 años, tiempo notablemente corto para una obra de estas características. Se empleó piedra local de unas canteras situadas a unos 8 km. Conserva del edificio anterior la cripta y la fachada oeste con el Pórtico Real. Fue consagrada el 24 de Octubre de 1260 en presencia del rey Luis IX el Santo. El maestro que trazó sus planos es anónimo y poco se sabe de él. Pudo proceder de Laon pero es cierto que conocia también los ensayos constructivos realizados en otros lugares.
En la edad media la catedral funcionó como escuela, ya que Carlomagno había ordenado en el siglo IX que las catedrales y monasterios mantuvieran escuelas. Chartres obtuvo considerabla fama por el estudio de la lógica, materia en la que para muchos rivalizaba con París. El escritor y filósofo inglés Juan de Salisbury recibió parte de su formación en Chartres.
A diferencia de otros monumentos franceses el edificio no sufrió daños durante la Revolución francesa; pese a que el comité revolucionario había decidido su demolición el encargado de llevarla a cabo. Las restauraciones sucesivas también respetaron su diseño original, gracias a lo cual el edificio a llegado a nuestra época en un estado de conservación muy superior a la mayoría de construcciones francesas de la época.
El 4 de Junio de 1836 un incendio destruyó las cerchas de la techumbre de castaño danés. El arquitecto Edouard Baron la sustituyó por una estructura de hierro fundido cubierta por láminas de cobre, imitando la técnica usada en la catedral de Maguncia. Durante la segunda guerra mundial los vitrales fueron desmontados y ocultados para evitar daños por parte de los bombardeos alemanes. Tras la ocupación los alemanes usaron la catedral como club social.
Nave principal y el triforio.
El edificio es de planta cruciforme con el cuerpo principal de 28 metros, organizado en tres naves. La cabecera, situada al este tiene un deambulatorio radial con cinco capillas semicirculares. La bóveda central tiene 36 m de altura, la más alta hasta la fecha cuando fue construida. Esta es cuatripartita y está soportada por arbotantes en el exterior.
La organización en tres naves es sumamente original para la época, con la central mucho más alta que las laterales. Esta dificultad constructiva se solía solventar levantando sobre las naves laterales una amplia tribuna cuya cubierta compensaba el peso de la bóveda central reforzando la estructura, como sucede en las catedrales de Laon o París. En Chartres se suprime la tribuna quedando sólamente tres niveles en el alzado de la nave; arcadas, triforio y ventanales. El Triforio es una pequeña galería que se construía en ocasiones sobre la galería y bajo los ventanales para aprovechar el espacio del tejado sobre la tribuna. En este caso tiene cuatro arcos por sección y es un contrapunto de horizontalidad y oscuridad a las arcadas y ventanales. Éstos constan de dos vanos y un rosetón que repite la estructura de la puerta principal y que alberga una de los mejores conjuntos de vidrieras medievales que se conservan. Éstas son célebres por el intenso y bello color azul empleado, especialmente famoso es la llamada Ventana de la Virgen Azul (Notre Dame de la Belle Verrière), de principios del siglo XIII que representa a la Virgen con el Niño. De los 186 vitrales originales se conservan 152, ya que en 1753 se sustituyeron algunos de ellos por parte del obispado que pretendía modernizar la catedral. La altura y amplitud de las naves se debe a dos novedades constructivas:
Ventanales de la fachada principal.
La fachada principal es fruto de diversas intervenciones a lo largo del tiempo. Del incendio se salvaron la torre sur y la base de la norte, los tres portales y los ventanales que hay encima. El maestro de Chartres desmontó el muro superviviente y lo desplazó hacia delante y añadió el grán rosetón y la galería de los reyes sobre este. Al aumentrase la altura de la fachada las dimensiones de la torre sur en proporción al resto de la fachada cambiaron notablemente, por lo que cuando se construyó la torre norte; concluida en el año 1513 para equilibrar la composición impuesta por la primera torre, se estableció una asimetría que crea un fuerte dinamismo visual. Esta se realizó en estilo flamboyant.
El pórtico, llamado Pórtico Real (Porte Royal), se construyó en la década de 1140 para la anterior catedral románica y tiene forma de embudo, lo que posteriormente sería una norma común para las catedrales góticas. Las esculturas y relieves están inspirados en los del pórtico oeste de la basílica de Saint-Denis, que fueron destruidos durante la reforma. Las jambas están decoradas por altas figuras de reyes y personajes del Antiguo Testamento, se cree que los antepasados de Cristo, ya que las figuras son básicamente simbólicas. Las estatuas muestran una expresión serena, distinta a la severidad habitual en el románico precedente. Las figuras reales tienen una estatura menor, pero aun así casi igual que las figuras bíblicas, simbolizando una relación de parentesco entre la realeza y la divinidad. Los frisos narran escenas de la vida de la Virgen en su juventud con San Joaquín y Santa Ana enfrentándose a la infertilidad, lo que podría ser una referencia a la devoción local hacia la Virgen como protectora de parturientas y neonatos. Los frisos de la derecha relatan escenas de la vida de Cristo. los de la izquierda y escenas de la vida de Jesús los de la Derecha, con el Bautista y la Presentación en el Templo. El tímpano está decorado con una escena del Juicio Final con Cristo Pantocrator enmarcado en una mandorla rodeado por los símbolos de los evangelistas. Cristo alza su mano derecha y sostiene el Libro de la Vida en la izquierda; pose única en la imaginería medieval y que se cree simboliza la esencia humana y divina de Cristo en iguales proporciones. El friso del dintel representa a los doce apóstoles. Están enmarcados por arquitecturas en cuatro grupos de tres figuras con un simbolismo que indica que han predicado la trinidad en los cuatro puntos cardinales de la Tierra. Las arquivoltas muestran ángeles y a los veinticuatro patriarcas del Apocalipsis.
Pórtico Real.
El pórtico izquierdo está dedicado a la ascensión de Cristo. El tímpano muestra a Cristo en una nube sostenido por dos ángeles. Debajo hay dos frisos, el superior muestra a cuatro ángeles cantores y el inferior diez figuras que posiblemente sean apóstoles y que portan libros y pergaminos contemplan a Cristo. Las dos arquivoltas muestran los símbolos del zodiaco y labores relativas a los doce meses, temas comunes en el románico francés. El pórtico derecho muestra la misma estructura. Su tema es la pureza de María y su dignidad como madre de Cristo. En el tímpano figura la Virgen con el niño entronizada entre dos ángeles. En el momento de su construcción esta representación era una novedad ya que el tema central había estado siempre dedicado a Cristo. El friso superior muestra la Presentación en el Templo, con la Virgen, Simeón y otras figuras. El inferior narra la Anunciación, Visitación, Natividad y Anunciacción a los pastores cuidando sus rebaños, algo inusual; mostrar hombres comunes entre las figuras divinas. Las arquivoltas están decoradas con ángeles la interior y la exterior con las siete artes liberales combinadas con figuras relativas del mundo antiguo: gramática y Prisciano o Donato, retórica y Cicerón, dialéctics y Aristóteles, aritmética y Pitágoras, geometría y Euclides, astronomía y Ptolomeo y música y Nicómaco. Los capiteles de esta puerta muestran escenas de la Pasión, la entrada a Jerusalén, la Última Cena, la Sepultura y el Duelo de las mujeres.
El rosetón muestra en sus vitrales a Cristo juez en el Juicio Final rodeado por los cuatro evangelistas y ángeles. En los círculos externos ángeles trompeteros y escenas de resurrección, Infierno y Paraíso. En los tres ventanales se muestra la Pasión y Resurrección en la izquierda, la Encarnación en la central y a Jesé padre de David en la derecha..
El transepto es ancho aunque sobresale poco de la nave principal. Sus fachadas constan de sendos rosetones, el del lado norte describe la glorificación de la Virgen y el del lado sur la glorificación de Jesucristo. Estos se asientan sobre hileras de cinco ventanas sobre tres pórticos, siguiendo las proporciones de la fachada principal y aumentando el efecto de unidad arquitectónica. En un principio se pensó en abrir en ellas simples aberturas pero al final se dotaron de tres profundos pórticos ricamente esculpidos y de dos torres en cada una que quedaron sin concluir. El modelo de rosetones está copiado directamente de Laon pero los pórticos triples son exclusivos de Chartres.
La fachada norte
En el lado norte el pórtico central muestra la coronación de la Virgen con figuras de profetas y santos. La Virgen es representada como reina de los Cielos a la derecha de Cristo también coronado y bendiciendo a María. Están rodeados de ángeles con incensarios y en oración y rodeados por una arquería que simboliza el palacio celeste. Ambas figuras son de igual tamaño. En el friso del dintel se representa a la izquierda la muerte de María yaciendo en una cama y rodeada de los doce apóstoles. Su alma, en la forma de un niño, asciende a los brazos de Jesús. A la derecha se narra la resurrección de la Virgen: unos ángeles alzan el cuerpo sin vida de María para reunirlo con su alma. Aunque no hay en los Evangelios narración alguna sobre la resurrección de la Virgen existe una tradición que es frecuentemente representada a partir del inicio del culto mariano en la edad media. El obispo Fulberto era ferviente creyente de esta tradición por lo que el suceso se narra con frecuencia en Chartres. En el parteluz figura una imagen de Santa Ana con la Virgen niña en brazos. Esta figura fue añadida probablemente a raiz de la cesión a la catedral de la reliquia de la cabeza de Santa Ana, traída de Constantinopla en 1204, aproximádamente la fecha cuando se inició el pórtico, por lo que se reservó a esta efigie un lugar de honor. Debajo hay una imagen de su marido, San Joaquín contemplando su rebaño de ovejas mientras el arcángel San Gabriel le anuncia el embarazo de Ana. La historia de Santa Ana y San Joaquín es apócrifa pero tuvo grán difusión desde que fue recogida en la Leyenda Dorada por Santiago de la Vorágine. La segunda arquivolta representa figuras que se cree son profetas del Antiguo Testamento, mientras que la tercera y la cuarta muestran los antepasados del linaje de María. La última arquivolta muestra profetas con libros y pergaminos. En los relieves alrededor del arco se narra la creación y caída del hombre.
El pórtico izquierdo está dedicado a la Natividad y la Anunciación, tema que es también tratado en la entrada oeste. El portal derecho se dedica a los trabajos de Job en el tímpano, probablemente en referencia a las dificultades que tuvo que atravesar la Iglesia en el siglo XIII. Las arquivoltas representan a Sansón, Gedeón, Esther y Judith venciendo a los enemigos que simbolizan las amenazas que pesan sobre la Iglesia. Son célebres la figura llamada la Santa Modesta, una imagen femenina con una sonrisa seductora y una figura que representa a un gordo Salomón en el pórtico derecho.
Las vidrieras del rosetón muestran en su centro la Glorificación de María con ángeles y el Espíritu Santo. En el círculo externo figuran reyes y profetas del Antiguo Testamento. Fue donado por la reina Blanca de Castilla en 1230, por lo que muestra en las enjutas debajo de este las armas de Francia y de Castilla alternadas. En los cinco ventanales se muestran dos figuras en cada uno: Melquisedec y Saúl, David y Jeroboam, Santa Ana y la Virgen Niña sobre las armas de Francia, Salomón y Nabucodonosor y por último Aarón y el faraón. La cubierta de los pórticos esta decorada con bajorrelieves con un patrón cuatrifoliados en arcos trifoliados.
Este portal fue concluido hacia 1270 y cuenta con unas 700 piezas esculpidas. En este portal es posible apreciar la evolución estilística entre la escultura del siglo XII y la del XIII, aquí las esculturas están más evolucionadas que las de la fachada occidental, con vestiduras que caen de forma más natural y los rostros son mas expontáneos y realistas. Las cabezas de algunas figuras son demasiado grandes pero los cuerpos son menos rígidos y más proporcionados que en la entrada principal.
La fachada sur
El pórtico sur es un regalo del conde Pierre Mauclerc, de la familia real. Este pórtico introduce nueva iconografía al estilo de Chartres. El portal central muestra el Juicio Final con esculturas de los apóstoles en las jambas. El dintel sobre la puerta hay un friso con una visión del Apocalipsis, con el Cielo y el Infierno. Es la primera vez en la iconografía religiosa que se narran el Juicio Final y el Apocalipsis conjuntamente. Hasta entonces ambos temas habían sido tratados siempre de forma independiente pese a estar estrechamente relacionados. Cristo es representado en el tímpano con rasgos amables y humanos en el juicio final. La escena es en general tratada por el escultor de forma que inspira compasión divina, muy diferente a otras representaciones anteriores en las que se intenta resaltar el sufrimiento para inspirar temor a la ira de Dios. Tradicionalmente se hubiesen representado a los cuatro apóstoles tanto en el Juicio Final como en el Apocalipsis pero al unir ambas escenas estos quedaron excluidos de los relieves, por lo que son representados en las jambas del portal en estatuas de mayor tamaño. Esto deja un espacio disponible en los relieves que es ocupado por la Virgen, a la derecha de Cristo, y por el Juan el apóstol que ruegan a Cristo por las almas de los juzgados aumentando la sensación de compasión en el conjunto. Ambas figuras son del mismo tamaño que Jesús, lo cual para algunos teólogos de la época daba una imagen demasiado humanizada de Cristo. Esta equiparación de tamaño se cree que puede simbolizar el poder de intercesión de la Virgen y de San Juan, que había sido establecido ya desde los tiempos de la primera iglesia bizantina.
El pórtico izquierdo está dedicado a los mártires de la Iglesia, con el martirio de San Esteban como escena central en el tímpano. Son célebres en este pórtico las figuras de San Jorge y San Teodoro, en las que contrasta el aspecto anciano y adusto del primero con el rostro joven y bello del segundo.
El portal derecho se conoce como el Portal de los Confesores. Este se contrapone al izquierdo; mientras que los mártires dan testimonio de Dios con su muerte los confesores lo hacen con su vida. Tanto unos como otros serán admitidos en el Paraíso el dia del Juicio Final que se narra en el centro.
Los vitrales son de la misma época que los del lado norte y muestran la Glorificación de Cristo en el rosetón con los evangelistas y ángeles y en el círculo externo los patriarcas del Apocalipsis y las armas de los donantes de la vidriera. En los ventanales muestra a los cuatro evangelistas en la parte superior de cada ventana lateral (Lucas, Mateo, Juan y Marcos de izquierda a derecha) sobre los profetas Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel. En la ventana central figura la Virgen con el Niño.
Cripta
La cripta de Chartres es enorme, la más grande de Francia y una de las mayores de la cristiandad tras San Pedro de Roma y la Catedral de Canterbury. Aquí se pueden apreciar los restos de construcciones anteriores sobre los que se asienta la actual catedral que conforman dos criptas concéntricas. Los restos de la iglesia edificada en tiempos carolingios conforman la base del coro y la girola. Se han realizado excavaciones que muestran restos que se remontan a la época romana. La cripta conserva frescos del siglo XII, además de otras piezas expuestas. Se exhibe una reproducción de una imagen de la Virgen destruida durante la Revolución; Notre Dame Sous-Terre (Nuestra Señora del Subsuelo), una virgen negra, tal vez una figura precristiana atribuída a la Virgen. En una capilla de la cabecera se encuentra el pozo de los Saints-Forts, nombre que se deriva del latín locus fortis o sitio fuerte. Según la tradición en 858, durante el saqueo de la ciudad por parte de los normandos, fueron arrojados a este pozo las reliquias de San Altin y San Eodaldo, evangelizadores de la ciudad en el siglo III.
La catedral de Wells está situada en el centro de Wells, Somerset, Inglaterra, y es la sede de los obispados de Bath y Wells. Se trata de la segunda ciudad catedral más pequeña de Inglaterra, siendo la ciudad de Londres la que tiene una población residente más pequeña. En ocasiones ha sido descrita como "la más poética de las catedrales inglesas".
La construcción de la catedral, la primera erigida en estilo gótico perpendicular, duró más de tres siglos, entre 1175 y 1490, aunque la mayor parte del templo se construyó entre 1175 y 1260. Su estructura se encuentra embellecida por las esculturas naturales de las molduras y la vitalidad de los tallados. La fachada oriental todavía conserva la mayoría de los cristales originales, lo cual es muy poco frecuente en las catedrales inglesas. El exterior está constituido por una bella fachada de estilo gótico perpendicular en la que destacan las líneas rectas y una gran torre central.
La primera iglesia que se estableció en el lugar fue dedicada a San Andrés y se construyó en el 705 por el rey Ine de Wessex. La catedral comenzó a construirse por iniciativa del obispo Reinaldo de Nohun. Se trata de uno de los ejemplos más representativos del denominado Early English.
Aunque la catedral es, principalmente, de estilo gótico, todavía permanecen algunas partes de una antigua iglesia del siglo X en el claustro. La primera iglesia se estableció en el 705 por el rey Ine de Wessex, dedicado a San Andrés. La fuente bautismal, en el transepto, es la parte más antigua de la catedral que ha sobrevivido, y está datada alrededor del año 700.
Arco tijera situado en la nave, construido en 1191.
Dos siglos más tarde, en la sede de la dócesis se cambió a Wells: el primero obispo de Wells fue Athelm (v 909), que coronaba el rey Athelstan. Athelm, y su nieto San Dunstan, se convirtieron en arzobispos de Canterbury.
Su espectacularidad radica principalmente en su gran altura, dos veces más alta que ancha, con una longitud de 46 m. entre torre y torre, por lo que en recibe también el nombre de fachada-pantalla. En su superficie se desplega uno de los conjuntos escultóricos más ricos de Inglaterra, con 365 estatuas policromadas del siglo XIII que nos muestran reyes, caballeros y santos, la mayoría de ellos de medidas naturales.
En frente del modelo de fachada genuinamente francés, la que crea el gótico inglés tiene un fuerte efecto de horizontalidad: las puertas no destacan ni en dimensiones, ni en riqueza escultórica y, además, las torres, en uno y en otro extremo, están integradas en el edificio y son posteriores, ya que fueron construidas entre 1315 y 1435. Se trata de cuerpos independientes.
Techo en forma de abanico de 1306, sostenido por una columna central con 32 nervios que recuerdan a una palmera.
En el interior de la catedral destacan un par de elementos. El reloj medieval, que es el segundo más antiguo de Europa en funcionamiento, y unos arcos centrales en forma de tijera que tienen un carácter único. La mirada queda cautivada inmediatamente por este arco, que fue construido entre 1338 y 1348. Los capiteles son excelentes, al igual que el Árbol de Jessé, situado en el presbiterio, representado en una vidrera medieval de la denominada ventana de oro. Detrás se encuentra el coro, un auténtico bosque de nervaduras que surge de las columnas para sostener un complicadísimo techo de terceletes. La capilla de la Virgen es un octágono regular dispuesto alrededor de un techo estampado rematado por una bella llave pintada.
La sala capitular, de forma octogonal, data de 1306. Del pilar central, formado por pequeñas columnas adosadas, irradian 32 nervaduras que se reunen elegantemente con las que salen de cada ángulo del octágono. La sala capitular permite acercarse a la famosa escalera que desemboca al atrio y a las residencias de los vicarios. Hacia el este, atravesando los claustros del siglo XV, se encuentra la biblioteca, que atesora una colección de libros excepcionales por su rareza. Situado en el lado sur de la catedral, el palacio episcopal, sólidamente fortificado y ceñido por una fosa, fue construido hace 700 años.
Escalera que se curva hacia la sala capitular.
El templo de Wells inspiró al escritor Anthony Trollope en su visión de Barchester, el arquetipo de una ciudad catedralicia en Inglaterra, que aparece en sus novelas más conocidas.
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| La catedral de Wells es uno de los ejemplos más relevantes del gótico tardío inglés. Los arcos invertidos y entrecruzados (como el que muestra la fotografía) se construyeron entre 1338 y 1340 para contener el peso de la torre central, que había comenzado a inclinarse. |
La Basílica de Santa Maria del Fiore es la catedral (Duomo, en italiano), notable por su cúpula. Es una de las obras maestras del arte gótico y del primer Renacimiento italiano. Símbolo de la riqueza y del poder de la capital toscana durante los siglos XIII y siglo XIV, la catedral florentina es uno de los edificios más grandes de la cristiandad. Su nombre se refiere al lirio, símbolo de Florencia, o al antiguo nombre del pueblo llamado Fiorenza. Pero, por otra parte, un documento del siglo XV afirma que la «flor» se refiere a Cristo.
Destaca, de forma singular, la grandiosa cúpula de Brunelleschi, de 100 metros de altura interior, 105,5 metros de altura exterior, 41 metros de diámetro interior y 45,5 metros de diámetro exterior; el campanario independiente del Giotto, de 82 m de altura, y el baptisterio de San Juan, construido en Florencia después de la Basílica de Santa Cruz y Santa María Novella con las famosas puertas de bronce de Ghiberti. El conjunto, formado por la iglesia, el campanario y el Baptisterio de San Juan, en el centro de la ciudad, constituye una de las joyas artísticas y arquitectónicas de Florencia.

Esta catedral, cuando se terminó, resultó ser la más grande de Europa, con una capacidad para 30.000 personas. En la actualidad sólo es superada, en tamaño, por la Basílica de San Pedro en el Vaticano, la Catedral de San Pablo en Londres, la Catedral de Sevilla y la Catedral de Milán.
La nueva iglesia fue diseñada por Arnolfo di Cambio en 1296 para ser el templo católico mayor del mundo. Arnolfo di Cambio fue también el famoso arquitecto de la Basílica de Santa Cruz (Florencia) y el Palazzo Vecchio. Diseñó tres anchas naves que morían bajo la cúpula octogonal, con la nave central cubriendo la superficie de Santa Reparata. La primera piedra fue puesta el 8 de septiembre de 1296 por el cardenal Valeriana. La realización de este vasto proyecto duraría 170 años, así como los esfuerzos colectivos de varias generaciones. Después de la muerte de Arnolfo, en 1302, el trabajo en la catedral se hizo más lento y llegó a suspenderse durante treinta años. La construcción recibió un ímpetu nuevo cuando las reliquias de San Zenobio fueron descubiertas en 1330 en Santa Reparata. En 1331, el Arte della Lana (la Cofradía de los Mercaderes de la Lana) asumió el patronazgo exclusivo para la construcción de la catedral y, en 1334, nombraron a Giotto como maestro de obras. Asistido por Andrea Pisano, continuó el diseño de Arnolfo di Cambio. Su triunfo mayor fue la construcción del campanile («campanario»), pero murió en 1337, dejando inacabada la obra. Andrea Pisano continuó con los trabajos hasta que éstos tuvieron que abandonarse a causa de la Peste negra en 1348.
Campanile de la Catedral de Santa María del Fiore.
En 1355 se reemprenden los trabajos dentro de la catedral llevados a cabo por una serie de arquitectos, entre los que cabe mencionar a Francesco Talenti, que acabó el campanario y amplió el proyecto con el ábside y las capillas laterales, pero no alteró el exterior. En 1359 le sucedió Giovanni di Lapo Ghini (1360-1369), que dividió la nave central en cuatro crujías cuadradas. Otros arquitectos fueron Alberto Arnoldi, Giovanni d'Ambrogio, Neri di Fioravante y Orcagna. En 1375 la vieja iglesia de Santa Reparata fue demolida. La nave se completó en 1380, quedando sin terminar, en 1418, la cúpula.
Las paredes están cubiertas por bandas alternadas en horizontal y vertical con mármoles multicolor: de Carrara (blanco), Prato (verde), Siena (rojo). Estas bandas de mármol tenían que repetir las decoraciones del baptisterio y del campanario de Giotto. Hay dos puertas laterales, las Puertas de los Cardenales (sur) y la Puerta de los Mandoria (norte) con esculturas de Nanni di Banco Donatello y Jacopo della Quercia. Las seis ventanas laterales, notables por su delicado trazado y adornos están separadas por pilares. Solo las cuatro ventanas más cercanas al transepto dejan pasar la luz; las otras dos son simplemente ornamentales. Las ventanas del triforio son redondas, una característica común en el estilo ítalo-gótico. El pavimento de la iglesia fue cubierto con mármol en el siglo XVI.
Cúpula :_ La cúpula, de 45 metros de ancho, era originalmente una cúpula de madera construida por Arnolfo di Cambio. Construir una cúpula sobre el presbiterio conllevaba muchos problemas técnicos. Existía ya un modelo de ladrillo para la cúpula desde 1367. En 1419 tuvo lugar un concurso para diseñar una nueva cúpula para la catedral. Los dos competidores más importantes eran Lorenzo Ghiberti (famoso por su labor en las «Puertas del Paraíso», en el baptisterio) y Filippo Brunelleschi.
Un desconocido arquitecto de la época llegó incluso a proponer que se llenara la catedral con tierra antes de levantar la cúpula a fin de construir la cúpula encima de la tierra moldeada. Cuando se le preguntó cómo sacaría la tierra, se sugirió que la ciudad podría mezclar monedas con la tierra y los pobres, incidentalmente, vaciarían la cúpula. Brunelleschi se inspiró en la cúpula del «doble-emparedado» del Panteón de Roma. Con la ayuda de Donatello y Nanni di Banco construyó un modelo de madera y ladrillo. Brunelleschi ganó por poco. Su modelo sirvió como guía para los artistas, pero intencionadamente lo presentó incompleto a fin asegurar su control sobre la construcción. Las soluciones de Brunelleschi eran ingeniosas y sin precedentes, lo que permitía que la cúpula entera fuera construida desde la superficie, sin necesidad de andamios, que suponían un elevado coste.
Esta enorme construcción pesa 37.000 toneladas métricas y contiene más de 4 millones de ladrillos. Él hizo varios modelos y dibujos durante su construcción. Brunelleschi tuvo que inventar máquinas elevadoras especiales y grúas para izar las piedras grandes. Estas máquinas especialmente diseñadas y las brillantes técnicas de masonería fueron las espectaculares contribuciones a la arquitectura de Brunelleschi. La habilidad de traspasar un círculo en una cara de un cono dentro del interior del doble-emparedado permite la construcción del arco «horizontal» que se sostiene a sí mismo ya que, geométricamente, un plan circular es necesario para tal construcción. Por ejemplo, en la cúpula se utilizaron, refuerzos horizontales de tirantes de piedra y hierro, preparando el camino para las ideas de reforzamiento de hierro y acero que se utilizarían siglos después, como el caso del hormigón.
Pese a la resolución del concurso, ambos arquitectos fueron los encargados de llevar a cabo la obra. Ghiberti se burló de estos planos y los tildó de imposibles. Brunelleschi, ofendido, pretendió una enfermedad y partió para Roma, dejando el proyecto en las manos de Ghiberti. Pero Ghiberti pronto se dio cuenta de que no estaba capacitado para llevar a cabo la obra por sí solo. En 1423 Brunelleschi regresó asumiendo la responsabilidad de su construcción.
El trabajo de la cúpula comenzó en 1420 y fue completado en 1436. La catedral fue consagrada por el Papa Eugenio IV el 25 de marzo de 1436 (el primer día del año de acuerdo con el calendario florentino) Fue la primera cúpula octogonal en la historia que se construyó sin el soporte de un marco de madera (El Panteón romano fue construido entre 118 y 128 sin estructuras de soporte) y fue la mayor cúpula construida entonces. Fue uno de los proyectos más espectaculares del Renacimiento.
La idea de Brunelleschi para coronar la cúpula con una gran linterna fue puesta en duda. Sus competidores fueron Lorenzo Ghiberti y Antonio Cachieri, Brunelleschi resultó el ganador. Su diseño era para una linterna octogonal con ocho arbotantes en radio y ocho ventanas arqueadas (ahora exhibidas en el Museo de la Opera del Duomo). La construcción de la linterna se inició unos meses antes de su muerte, en 1446. Su construcción se ralentizó durante 25 años sin que su progreso fuera notable, debido a las intervenciones realizadas por varios arquitectos. Finalmente fue completada por su amigo Michelozzo en 1461. El tejado cónico, fue rematado por Verrocchio en 1469, con una capa de cobre y una cruz que contenía reliquias. Éste utilizó una grúa especialmente diseñada por Leonardo da Vinci. Esta última estructura supone una altura total de 114,50 metros entre la cúpula y la linterna. La cubierta de cobre fue golpeada por un rayo el 17 de julio de 1600 y se cayó. Fue reemplazada por otra, aún más grande, dos años más tarde. La cúpula de Florencia es uno de los monumentos que, desde su construcción, ha sido considerado como perfecto.
Vista de la cúpula
La decoración del tambor de la galería, realizada por Baccio d’Agnolo nunca fue acabada porque fue desaprobada nada menos que por Miguel Ángel.
Una estatua enorme de Brunelleschi se encuentra ahora erigida fuera del Palazzo dei Canonici en la Piazza del Duomo, mirando pensativamente su obra capital, la cúpula que para siempre dominaría el panorama de Florencia. La construcción de la catedral, empezada en 1296 con el diseño de Arnolfo di Cambio, fue acabada en 1469 por Verrocchio con el cimborio de cobre en la linterna. Pero la fachada aún estaba por completarse y seguiría así durante bastantes años.
Fachada:_ La fachada original, diseñada por Arnolfo di Cambio y normalmente atribuida a Giotto, fue, comenzada veinte años después de la muerte de Giotto. Esta primera fachada se debe al esfuerzo colectivo de varios artistas, entre ellos Andrea Orcagna y Taddeo Gaddi, y fue sólo completada en su parte baja, después fue abandonada. En 1587-1588 el arquitecto de corte de los Médici Bernardo Buontalenti, la demolió por orden del Gran Duque Francisco I de Médicis, ya que parecía no estar de moda en los tiempos del Renacimiento. Algunas de las esculturas originales se muestran en el Museo de la Ópera del Duomo, detrás de la catedral. El diseño de la fachada, en madera, de Buontalenti, está expuesto en el Museo de la Ópera del Duomo. Varios diseños nuevos fueron propuestos en años posteriores, pero los modelos no fueron aceptados. La fachada se dejó, descubierta hasta el siglo XIX.
En 1864 se abrió un concurso para diseñar una fachada nueva resultando ganador Emilio De Fabris (1808-1883) en 1871. El trabajo comenzó en 1876 y se terminó en 1887. Esta fachada neo-gótica en mármoles blancos, verdes y rosas forma una unidad en armonía con la catedral, el campanario de Giotto y el baptisterio, pero está excesivamente decorada. La fachada entera está dedicada a la Madre de Cristo.
Fachada
La construcción de las tres puertas de bronce discurrió desde 1899 hasta 1903. Están adornadas con escenas de la vida de la Madonna. Los mosaicos de las lunetas que se hallan encima de las puertas fueron diseñados por Niccoló Barabino. Representan (de izquierda a derecha): Caridad entre los fundadores de instituciones filantrópicas Florentinas, Cristo en el trono con María y Juan Bautista; Artesanos florentinos y Mercaderes y humanistas rindiendo homenaje a la Fe. El frontispicio encima del portal central contiene un medio relieve de Tito Sarrocchi y representa a María entronizada empuñando un cetro floreado. Encima de la fachada hay una serie de nichos con los doce Apóstoles y, en el centro, la Virgen con Niño. Entre el ventanal rosa y el tímpano hay una galería con los bustos de grandes artistas florentinos.
Interior:_ La catedral está construida como una basílica, con una nave y dos pasillos, formando una cruz romana. La nave y los pasillos están divididos por anchos arcos angulares con columnas compuestas, dividiendo la nave en cuatro galerías cuadradas.
Sus dimensiones son enormes: 153 m de largo por 130 m de ancho (de un lado a otro del transepto) y 107 de alto desde la base hasta la cima de la cúpula. La altura de los arcos en los pasillos es de 23 m. El gótico interior es sombrío y da una impresión de vaciedad. La relativa desnudez de la iglesia corresponde a la austeridad de la vida religiosa, tal como la predicaba Girolamo Savonarola.
Muchas de las decoraciones de la iglesia se han perdido con el paso de tiempo o han sido trasladadas al Museo Ópera del Duomo, como los magníficos púlpitos cantoriales (las galerías para las corales) de Luca Della Robbia y Donatello. Como la catedral fue construida con fondos públicos, algunos de los objetos de arte de esta iglesia están dedicados a las personas ilustres y líderes militares de Florencia.
Encima de la puerta mayor está la colosal fachada del reloj con retratos al fresco de cuatro Profetas o Evangelistas pintados por Paolo Ucello (1443). Este litúrgico reloj con una sola aguja muestra las 24 horas de la hora itálica (el horario italiano), un período de tiempo que termina con el ocaso a las 24 horas. Este horario fue usado hasta el siglo XVIII. Es uno de los pocos relojes de aquel tiempo que todavía existen y funcionan.
La iglesia es particularmente notable por sus 44 vitrales, el proyecto más grande de este tipo en Italia de los siglos XIV y XV. En las vidrieras de las naves y del transepto se representan figuras de santos del "Antiguo y Nuevo Testamentos", mientras que en el rosetón de la cúpula o encima de la entrada muestran a Cristo y María. Es el trabajo de los artistas florentinos más importantes de la época como Donatello, Lorenzo Ghiberti, Paolo Uccello y Andrea del Castagno. Cristo coronando a María como Reina, la vidriera redonda encima del reloj, con un rico caleidoscopio de colores, fue diseñada por Gaddo Gaddi a principios de 1300.
Donatello diseñó la vidriera (La Coronación de la Virgen) en el tambor de la cúpula (la única que se puede ver desde la nave).
El precioso monumento funerario de Antonio d’Orso (1323), obispo de Florencia, fue hecho por Tino da Camaino, el escultor más importante de su tiempo.
La cruz monumental, situada detrás del trono episcopal, en el altar mayor, es de Benedetto da Maiano (1495-1497). El coro es obra del famoso Bartolommeo Bandinelli. Las puertas de la sacristía, de diez paneles de bronce, fueron realizadas por Luca Della Robbia, quien también tiene dos trabajos en terracota vidriada dentro de la sacristía: Angel con cándil y La Resurrección de Cristo.
Detrás del ábside central está el altar de San Zenobio, primer obispo de Florencia. Su santuario plateado, una obra maestra de Ghiberti, contiene la urna con sus reliquias. Encima de este santuario está el cuadro de La Última Cena del menos conocido Giovanni Balducci. También había un panel-mosaico en pasta vidriada El Busto de San Zenobio obra del miniaturista del siglo XVI Monte di Giovanni expuesto, actualmente, en el Museo Ópera del Duomo.
Muchas decoraciones datan del siglo XVI, bajo los Grandes Duques, como el pavimento coloreado en mármoles, atribuido a Baccio d'Agnolo y Francesco da Sangallo (1520-26). Algunas piezas del mármol de la fachada fueron usadas, boca abajo, en el pavimento.
Cripta:_ La catedral ha sufrido laboriosas excavaciones entre 1965 y 1974. Las bóvedas subterráneas eran usadas para sepultar a los obispos florentinos a través de los siglos. Recientemente la historia arqueológica de esta enorme área fue reconstruida: Ruinas de casas romanas, un pavimento del cristianismo temprano, ruinas de la antigua catedral de Santa Reparata y ampliaciones sucesivas de esa iglesia. Cerca de la entrada abierta al público está la tumba de Brunelleschi como prueba del gran cariño que le profesaron los florentinos.
Tumba de Filippo Brunelleschi, en la cripta
El Duomo di Milano es una catedral (Duomo) gótica emplazada en la ciudad italiana de Milán. El Duomo de Milán es un templo de grandes dimensiones, es la segunda catedral católica romana más grande del mundo por detrás de la catedral de Sevilla (la basílica de San Pedro en Roma, no es catedral). Tiene 157 metros de largo y puede albergar 40.000 personas en su interior. Las ventanas mayores del coro tienen la reputación de ser las mayores del mundo.
El comienzo de la construcción
En 1386 el arzobispo, Antonio da Saluzzo, comenzó el nuevo proyecto con un estilo rayonnant gótico tardío, hay en el edificio muchos aspectos insólitos en Italia, que pertenecen a la tradición arquitectónica gótica de Bourges en Francia con dobles naves laterales y una arquería muy alta rematada por ventanales diminutos. Sus arcos tienen capiteles de difícil clasificación. El inicio de la construcción que coincidió con el acceso al poder en Milán de Gian Galeazzo Visconti, primo del obispo, fue entendido como una forma de recompensa a la nobleza y a las clases trabajadoras que habían sido duramente reprimidas por su tiránico predecesor Bernabé Visconti. Antes de que se iniciasen los trabajos de construcción, se demolieron los palacios del Arzobispo, del Ordinari y el Baptisterio de San Esteban en la Primavera, mientras que la antigua iglesia de Santa Maria Maggiore fue usada como cantera de piedra. El entusiasmo por el nuevo e inmenso edificio pronto se extendió entre la población, y el astuto Gian Galeazzo, junto con su primo, el arzobispo, supieron recabar grandes donaciones para el progreso del trabajo. Galeazzo otorgó a la Fabbrica el uso exclusivo del mármol de la cantera de Candoglia y la eximió de impuestos.
En 1389, se designó como arquitecto jefe al francés, Nicolás de Bonaventure, que le dio a la catedral su fuerte impronta gótica. Diez años más tarde, otro francés, Jean Mignot fue llamado desde París para evaluar y mejorar el trabajo realizado ya que los constructores necesitaban ayuda técnica para levantar las piedras hasta una altura sin precedentes. Mignot declaró todo el trabajo realizado hasta entonces como en pericolo di ruina (peligro de ruina), hecho sine scienzia (sin ciencia). En los siguientes años se comprobó que los pronósticos de Mignot fueron erróneos, pero de cualquier manera estimularon a los arquitectos de Galeazzo a mejorar sus instrumentos y técnicas. Los trabajos continuaron rápidamente y a la muerte de Gian Galeazzo en 1402, se había completada casi la mitad de la catedral. Sin embargo, la construcción prácticamente quedó estancada hasta 1480 debido a la falta de dinero e ideas: los trabajos más notables de ese período fueron las tumbas de Marco Carelli y el Papa Martín V (1424) y las ventanas del ábside (hacia 1470). De las que aún permanecen las que representan a San Juan Evangelista, obra de Cristoforo de’ Mottis y las de San Eligio y San Juan de Damasco, ambas de Niccolò da Varallo. En 1452, bajo el gobierno de Francesco Sforza, se completó la nave y los pasillos hasta el sexto tramo.
Entre 1500 y 1510, bajo Ludovico Sforza, fue completada la cúpula octagonal y se decoró su interior con cuatro series de quince estatuas cada una que representan a santos, profetas, sibilas y otros personajes del Viejo Testamento. El exterior permaneció en su mayoría sin decoración, excepto por el Guglietto del’lAmadeo (Espirita de Amadeo) construida de 1507 a 1510. Esta es una obra maestra renacentista que sin embargo armoniza bien con el aspecto gótico general del templo.
Bajo el dominio español el edificio resultó utilizable aun cuando el interior permanecía sin terminar y faltaban algunos tramos de la nave y el transepto. En 1552, se encargó la construcción de un gran órgano a Giacomo Antegnati que se colocó en el coro norte, y Giuseppe Meda proporcionó cuatro de las dieciséis columnas que decoraron el área del altar.
Siglo XVII
A comienzos del siglo XVII, el obispo Federico Borromeo, primo de Carlos, contaba con las bases de la nueva fachada realizadas por Francesco Maria Richini y Fabio Mangone. Los trabajos continuaron hasta 1638 con la construcción de cinco portales y dos ventanas centrales. Sin embargo, en 1649, el nuevo arquitecto jefe introdujo una innovación notable: la fachada regresó al estilo gótico original, incluyendo los detalles ya acabados de las grandes pilastras góticas y los dos enormes campanarios. Se realizaron otros diseños, entre otros, por Filippo Juvarra (1733) y Luigi Vanvitelli (1745) pero ninguno se llegó a aplicar. En 1682 se demolió la fachada de Santa Maria Maggiore y se termino de cubrir la azotea de la catedral.
En 1762 uno de los rasgos principales de la catedral, la aguja Madonnina, fue levantada hasta la altura de 108,5 metros. Fue diseñada por Francesco Croce y luce en la cima una famosa estatua policroma de la Madonna que se ajusta a la original imagen de la catedral.
Finalización de la obra
El 20 de mayo de 1805, Napoleón Bonaparte, a punto de ser coronado rey de Italia, ordenó que la fachada fuera terminada. En su entusiasmo aseguró que todos los gastos recayeran sobre el tesoro francés que reembolsaría a la Fabbrica por todos los inmuebles que ésta tuviera que vender. Aunque nunca se pagó este reembolso, esto ayudó a que finalmente, en solo siete años, la catedral tuviera su fachada terminada. El nuevo arquitecto, Francesco Soave, se basó en gran medida en el diseño de Buzzi, agregando algunos detalles neogóticos a las ventanas superiores. En gratitud se colocó una estatua de Napoleón en la cima de una de las espiras.
En los siguientes años se construyeron la mayoría de los arcos y espiras. Se terminaron las estatuas de la pared sur, mientras que entre 1829 y 1858 unas nuevas vidrieras decorativas reemplazaron las existentes con resultados menos expresivos. Los detalles finales de la catedral fueron terminados ya en el siglo XX: la última puerta fue inaugurada el 6 de enero de 1965. Esta fecha es considerada como el término del proceso que ha durado muchas generaciones, a pesar ello todavía algunos bloques quedan sin esculpir esperando ser convertidos en estatuas. En 2007, la fachada principal del Duomo está en renovación, por tal motivo permanece un gran andamio cubriendo buena parte de la misma.
La catedral de Milán es un templo de grandes dimensiones, de cinco naves, una central y dos naves laterales por cada uno de los lados, con al menos cuarenta pilares atravesada por un transepto seguido por el coro y el ábside. La nave central es muy alta, tiene una 45 metros, solo es más alta la incompleta nave central de la catedral de Beauvais con una altura de 48 metros. La construcción es de ladrillo, recubierto de marmol
Los tejados que se encuentran abiertos al público, permiten una perspectiva cercana de algunas esculturas de gran calidad. Es muy destacado el bosque de pináculos y chapiteles que se puede observar desde los mismos. El punto más alto del templo es la "La Madonnina", obra en cobre dorado, de Giuseppe Perego, inaugurada en 1774.
El interior del templo incluye una gran cantidad de monumentos y obras de arte, entre estas se incluye:
- Sarcófago del arzobispo Alberto da Intimiano.
- Sarcófago de los arzobispos Ottone y Giovanni Visconti, construidos en el siglo XIV.
- Sarcófago de Marco Carelli, que donó 35.000 ducados para la construcción de la catedra.
- Los tres magníficos altares de Pellegrini, que incluye la obra de Federico Zuccari "Visita de San Pedro a Santa Agatha encarcelada"
- En la parte derecha del transepto, el monumento a Gian Giacomo Medici di Marignano, llamado "Medeghino", obra de Leone Leoni, y el renacentista altar de mármol adyacente decorado con estatuas doradas de bronce.
- Delante del antiguo mausoleo se encuentra la más renombrada obra de arte de la catedral, la estatua de San Bartolomé de Marco D'Agrate.
- El presbiterio es una tardía obra maestra del Renacimiento, compuesta por el coro, dos púlpitos con grandes telamones realizados en cobre y bronce y dos grandes órganos. Alrededor del coro se encuentran las puertas de las dos sacristías, algunos frescos y una estatua Papa Martin V, del siglo XV, obra de Jacopino da Tradate.
- El transepto, el candelabro Trivulzio, que se encuentra en dos piezas, la base (atribuida a Nicolas of Verdun, del siglo XII), caracterizado por un fantástico conjunto de vides, vegetales y animales imaginarios y los brazos de mediados del siglo XVI.
- En el pasillo izquierdo se puede ver el monumento a Arcimboldo, obra de Alessi, así como figuras de estilo románico que representan a los apóstoles en mármol rojo y el baptisterio neoclásico obra de Pellegrini.
La actual catedral de León, iniciada en el siglo XIII, presenta un diseño del más depurado estilo gótico clásico francés. Conocida como catedral de Santa María de Regla.
Catedral de Santa María de León
La Catedral de León es el más bello ejemplo del gótico español. Edificada sobre unas termas romanas del siglo II, entre los siglos XIII al XIV, fue palacio y posteriormente iglesia en el siglo XIII, fue construida por Manrique de Lara y el maestro Enrique, basándose en el puro gótico francés. Se comenzó su construcción hacia 1258 y se terminaron las obras en 1303. Tiene planta de cruz latina, copia de la Catedral gótica de Reims, con tres naves separadas por pilares, otras tres en el crucero y un ábside pentagonal del que salen cinco capillas. Algunos interiores de la catedral son renacentistas. El edificio se cubre con sencillas bóvedas de crucería cuatripartitas. Lo más característico de la catedral puede ser la indiferencia que hay entre sus dos torres, se construyo una primero, y la otra después. Por eso pertenecen a estilos arquitectónicos distintos.
Presenta la catedral tres fachadas, cubiertas por completo de esculturas góticas: fachada occidental, fachada sur y fachada norte. La fachada occidental se denomina de la Virgen Blanca. En la puerta principal se halla la figura de la Virgen Blanca. Esta virgen está acompañada por dos apóstoles. La fachada sur consta de tres portadas: la central con un tímpano inspirado en la puerta del Sarmental de Burgos, la derecha presenta en su tímpano la escena de la traslación de San Froilán a la catedral y por último la izquierda denominada de la Muerte. La fachada norte también llamada de la Virgen del Dado. El principal tesoro de la catedral son sus increíbles vidrieras, de los siglos XIII al XX, ocupan mil doscientos metros cuadrados y son el elemento decorativo más importante. Las más hermosas son las de la capilla mayor y el crucero. Destacan así mismo el coro, del siglo XV, y la capilla de Santiago, ejemplo del gótico florido.
Fachada Sur de la Catedral de León.
La leyenda del topo:_ Sobre la puerta de San Juan, por el interior, cuelga un pellejo, a modo de quilla, que la tradición leonesa ha identificado siempre como un "topo maligno". Según cuenta la leyenda, el topo destrozaba lo construido a lo largo del día durante la noche en los primeros momentos de la magna obra del templo. Impacientándose los leoneses porque la obra de la prometida Catedral no avanzaba, decidieron acabar con aquel ser maligno que no dejaba avanzar los trabajos: algunos de ellos lo esperaron durante la noche y acabaron con él a garrotazos. En recuerdo de aquel acontecimiento y en agradecimiento a la Virgen María, titular del templo, la piel del animal fue colgada en el interior de la Catedral, sobre la citada puerta, en la fachada Oeste. La realidad que esconde la leyenda es que las obras de la Catedral de León se encontraron con numerosos problemas de cimentación, sobre un terreno muy inestable que, ya por entonces, había acogido muchas y diversas construcciones. A ello se unía la hoy conocida mediocre calidad de la piedra empleada, traída de la localidad de Boñar, en la montaña leonesa. Por su parte, lo que hoy podemos contemplar en la penumbra sobre la ya mencionada puerta del templo catedralicio se demostró durante los años 90 ser en realidad un caparazón de tortuga laúd, cuyo origen aún es incierto, aunque se presupone que se trataría de la ofrenda realizada por algún hombre de poder a la Catedral, insertándose tal elemento en la antigua tradición.
Interior de la Catedral destacando las vidrieras.
La catedral:_ Destaca la fachada principal (hastial oeste), con cinco arcos finamente esculpidos en el siglo XIII, con tres puertas y rosetón central, flanqueada por dos torres góticas de 65 y 68 metros respectivamente. La planta es casi una réplica de la Catedral de Reims aunque en formato algo menor. Tiene unas dimensiones de 90 m de larga, 30 m de alta y 29 m de ancha. Dividida en tres naves, de la entrada al transepto, y cinco naves del transepto al altar mayor. La catedral presenta macrocefalia, es decir una cabeza de mayor tamaño que lo común y que le resta algo de profundidad y perspectiva pero a cambio le brinda mayor espacio para los fieles. En sus muros presenta 125 ventanales, con 1.800 m² de vidrieras policromadas de origen medieval, siendo consideradas de las mejores del mundo en su género. De ellas, destacan el gran rosetón central situado en el pórtico central, entre las dos torres de aguja, así como las de la Capilla Mayor, el transepto norte y la Capilla de Santiago.
La Capilla Mayor, cerrada por una verja de estilo plateresco, contiene una custodia de plata del siglo XVI y pinturas góticas en el retablo del Altar Mayor, de Nicolás Francés y Van der Weyden. En el trascoro, una de las sillerías más antiguas labradas por escultores de Flandes en el siglo XV. Magníficas esculturas del siglo XV en la capilla del sagrario.
El claustro del siglo XIV tiene forma de cuadrado regular, con seis arcos ojivales en cada lado.
En el Museo Catedralicio se conserva un Cristo de marfil de siglo XIII, algunas esculturas de Juan de Juni y sus discípulos, un misal del siglo XVI y varios ornamentos litúrgicos de la misma época.
ELEMENTOS DEL GÓTICO
ARCO APUNTADO: el que consta de dos porciones de curva que forman ángulo en la clave.
BÓVEDA DE CRUCERÍA: estructura compuesta por arcos que se cruzan diagonalmente, llamados nervios, con una clave central y cuyo espacio se cubre con plementería.
VIDRIERA: cerramiento de vanos formado por vidrios coloreados, ensamblados por un emplomado. Tiene funciones decorativas.
ARBOTANTE: arco exterior que transmite los empujes de una bóveda a un contrafuerte.
CONTRAFUERTE: elemento que se adosa a los muros para contener el empuje de las bóvedas. Estribo.
PINÁCULO: remate en forma de pirámide de los contrafuertes góticos.
BAQUETÓN: moldura dedonda
TRACERÍA: Decoración geométrica calada de piedra realizada en las ventanas góticas.
ROSETÓN: vano circular calado.
GABLETE: coronamiento apuntado de un vano o del muro en la fachada gótica.
CLAVE: Pieza central de una bóveda.
GÁRGOLA: desagüe del tejado esculpido con formas fantásticas.
GIROLA: pasillo que rodea al presbiterio o espacio que cirunda el altar mayor en una iglesia.
CRUCERO: Espacio en que se cruzan en un templo dos naves perpendiculares. También llamado transepto.
AGUJA: remate agudo y calado de una torre.
FACHADA: parte anterior del exterior de un edificio.
BÓVEDA SEXPARTITA: de crucería dividida en seis partes.
TRIFORIO: galería que se abre con arcadaas sobre las naves laterales de una iglesia.
BÓVEDA DE TERCELETES: bóveda de crucería con nervios rectos de adorno.
PLANTA SAÓN O "HALLENKIRCHE": las naves laterales tienen prácticamente la misma altura que la central, para unificar el espacio.
ARCO CONOPIAL: el que tiene apuntado el centro y está integrado por cuatro sectores de circunferencia, los dos centrales con sus centros dentro del arco y los dos laterales fuera del mismo.
ARCO CARPANEL: el formado por arcos de círculo que tienen distinto radio.
COMBADOS: Nervios curvos en las bóvedas estrelladas.
COLUMNA TORSA: la que tiene el fuste retorcido o en espiral.
ALFÍZ: moldura que encuadra el arco en la arquitectura islámica.
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